viernes, 20 de enero de 2012

20 de enero de 2012

Madrid. 09:31h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 20 de enero de 2012

Hace una par de días fui a una entrevista de trabajo.

Nada excepcional, más de lo mismo. Pero, casualmente, volviendo a casa en autobús, me encontré con mi antigua jefa en Las Rozas, Elena.
La conversación fue insípida, pues es una persona excesivamente correcta y no ofrece ningún aliciente. Casi toda ha girado en torno a la situación actual de la empresa, que no es muy boyante.

El día de hoy ha sido frustrante. La posibilidad que había de lograr un trabajo que no fuese de cara al público, sin uso de teléfono (nada que ver con la entrevista citada), se ha esfumado.
Lástima.

Estoy pensando seriamente (todo lo seriamente que me puedo tomar las cosas) en darme una vuelta por Ferraz 70, para ver si se puede pescar algo. Aunque ser buen tipo es un evidente hándicap.

En fin, hoy estoy bastante encabronado. El oído me sigue molestando, aunque gracias a las pastillas para dormir he empalmado once horas de sueño, en dos tandas.
La perspectiva de ir a trabajar de nuevo se me hace muy inapetecible.
Hoy me sentaré un poco apartado. No oigo bien y la posibilidad de cabrearme con algún compañero puede ser demasiado tentadora.

Noche larga. Aprovecharé al máximo los cinco días libres que tengo ahora.
Cortesía no solicitada de los negreros que creen sojuzgarnos.


Fin de la transmisión

No hay comentarios:

Publicar un comentario