sábado, 31 de diciembre de 2011

31 de diciembre de 2011

Madrid. 9:34h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 31 de diciembre de 2011

Hoy el bachatero nos ha confirmado nuestra condición de clientes preferenciales. Lástima que la música aún sigue sin acompañar.
Nada más entrar en el local, nos ha puesto dos botellines y nuestra tapa de champiñones con jamón. Ya no nos es necesario pedir nada.
Mola.
Conversación aún algo tibia, pero promete.

Discusiones de fútbol y loa a la autonomía catalana conformaban las conversaciones de la parroquia.
Todo tías buenas con calvas relucientes, canas y bigotes. Por los cojones.

Pablo ha invitado. Marcha a Barcelona a pasar el Fin de Año. Me toca pringar en el trabajo.

Cayeron cinco por barba. Tuvimos que repetir tapa.
Tomamos mate de postre.
Hoy fue realmente duro salir pa'l curro.

En estas fechas entrañables se supone que deberíamos estar con la falacia tradicional de los proyectos para el nuevo año. Dado que voy a acabar 2011 igual que comenzará 2012, no voy a perder el tiempo.
Total, no recuerdo haber realizado nunca nada de lo proyectado.
Mi año comenzará en febrero, como los chinos.

Nueva York, Amsterdam, Barcelona, Rosario, Londres, Taipei, Los Ángeles, Miami, Las Vegas, Edimburgo, Sabadell, Piedrabuena...
Ciudades y pueblos que, por un motivo u otro, acuden a mi mente en un momento en el que las ansias nómadas reclaman protagonismo...
Bagdad, París, Araouane, Balcad, Auckland, Tokio, Moscú, Sao Paulo...

Laura, Luz, Marta, Julia, Pablo, Juan Ángel, Manuel, Alberto, Roberto, Carmen, Melinda... y cientos de personajes y personajas que deambulan ante la claridad que supone mi descanso vampírico.

Buenos días.


Fin de la transmisión

viernes, 30 de diciembre de 2011

30 de diciembre de 2011

Madrid. 18:26h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 30 de diciembre de 2011

El coronel Kurtz advirtió a Luke sobre el Horror. Éste, mártir por crucificar entre huevo y huevo cocido, recoge el testigo y promete resistencia eterna bajo el árbol de la horca.
Lejos de allí, en tiempo y espacio diferenciados, un enano bigotudo juguetea con el Mundo. Una estrella del rock destroza su enésima habitación y purifica su cuerpo, siguiendo su mismo ideal.
Rebeldes inconformistas quieren cambiar el mundo entre mosquitos y conforman nuevos órdenes entre moscas y suburbios, amoralidad y delincuencia.
Otros, los más, reafirman su aguante con una oda a sí mismos y a lo/los que le rodea/n. Pueblan bares y resisten y sostienen. Sólo inténtalo.

Vivimos en un Oeste modernizado, donde nuestros servidores pueden llegar a ser nuestros amos. Donde la inteligencia dejará, aún más, en evidencia al Ser Humano.
Somos marionetas en un mundo que, ni conocemos, ni entendemos. El control y la rutina nos convierte en voyeurs de nosotros mismos.
Si alguna vez pudiésemos conocer a nuestros padres, los asesinaríamos para evitar nuestro nacimiento. Sólo, claro está, si nos queda algo de clarividencia y honestidad.

Las pesadillas en Wonderland se asemejan a las ideadas por un sádico. La muerte no es más que otro estado vital, en el que la imaginación crea arte, en el término más positivista de la palabra.

Un buen director cabalga, informando sobre la palabra de Dios. Y soltando hostias como panes y tiros a gogó. Corre el riesgo de llegar a un lugar donde anidan inmortales cabeza abajo y mover los pies rítmicamente está prohibido.

Un amor fatal precede al asesinato y a la justicia poética. Algunos hombres seguimos buscando mujeres que sepan volar. Y un poco putas, preferiblemente. No sos vos, soy yo.
Topotamadre.

Y es que, en fondo y forma, aún existen aventureros de vieja escuela que odian a quien aman y toman la sangre como fuente de ejecución.
En éstos, y en todos, sus armas más potentes cuelgan bajo la cintura. Al igual que sus cerebros.

Salvajes y golpes conforman espíritu francés, homenajeado y respetado mediante lo fantástico. Criaturas ancestrales y monstruosas ponen a prueba el límite y el valor del más corriente de los mortales. Coros terrenales refuerzan sus sentimientos.

El Terror, igual que el Horror, es una característica intrínseca que nos equipara como entes vivos. La forma y las circunstancias remarcan las sensaciones y nos provocan cierto placer insano.
La perversion es otro.

Ludovico nos acecha.
La locura nos acecha.
Las ilusiones nos acechan.

¿A quien no le gustaría subsistir entre el Apocalipsis?


Fin de la transmisión

jueves, 29 de diciembre de 2011

29 de diciembre de 2011

Madrid. 10:08h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 29 de diciembre de 2011

Pablo perdió hoy su trabajo. Dos días antes de cumplirse el periodo de prueba le largaron con buenas palabras. No sos vos, soy yo.
Algo así como cuando el amor de tu vida te suelta que "te quiere como amig@".

El muchacho estaba bastante jodido. El hecho de haber agotado todos los subsidios influye en ello.

Como le comenté hace unos días, vivimos en un país y en una sociedad donde poco importa si haces bien o no tu trabajo, pues no somos más que variables numéricas en una gran ecuación donde prima el beneficio ajeno. Puro y duro.
Nunca me he tomado en serio ningún trabajo. Nunca he encontrado uno que me lo permita.
Mi falta de talento y mi exceso de sentido común siguen puteándome.

He intentado animarle, aún cuando pienso que ha sido una buena noticia para él.

La tarde, pues, ha sido de Infojobs y teléfonos de contacto.

Resulta paradójico que nos encontremos en una situación tan rocambolesca, en la que el que quiere trabajar no tiene ni trabajo, ni subsidio y el vago forzoso tenga curro y, cuando proceda, subsidio de gran calibre durante seis meses.

En fin...

Minisiesta antes de ir al tajo. Joder, qué pereza.
Hora y cuarto de metro.
El pueblo llano cambia de fachada cuando cae la noche.
Los estudiantes mutan en post-adolescentes calenturientos que confunden estilismo con daltonismo.
Toda mujer es bella, a una cierta edad. Intervalo de edad que, ciertamente, se está ampliando progresivamente a medida que envejezco.

El metro se vacía mientras mis cabezazos aumentan. Cada vez que abro los ojos, estoy más solo.
Lamentablemente, la línea es finita.
Un día más.

Fin de la transmisión

miércoles, 28 de diciembre de 2011

28 de diciembre de 2011

Madrid. 14:34h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 28 de diciembre de 2011

Vago sin forzar.
Día libre en el trabajo, que aprovecho para pulir algunas entradas de este blog que no habían quedado coherentes. Rob Zombie atrona.

Conversación vía chat con Nueva York. Nada profundo. Lo dejaremos para enero, si procede. Laura y Pablo ya son amigos en Facebook.

Luz, pequeña y jovencita encantadora (en concreto 1'50 y 11 días más joven que yo) cumple años. Le felicito y mantenemos un flirteo desintencionado vía chat, también. Nos sale a ambos de un natural que espanta, huyendo del pagafantismo.
Remitimos de nuevo a mi subida a Barcelona. Será divertido. Peut être.

A Pablo esta mañana se le cayó una lentilla por el desagüe del lavamanos. 300 €. Dado que hace cinco años que debía haberla cambiado, recurre a tomárselo con filosofía.

Hora de botellines. Tenemos algo olvidado a nuestro bachatero.
Sólo tres por cabeza. El dinero y algunos quehaceres nos aconsejan no abusar.
Champiñones con jamón, croquetas y chorizo ibérico. Algo de conversación.
Estamos alcanzando poco a poco status de habituales. No tiene por qué ser malo.
De hecho, no lo es.

Cena y sueño. Pablo toca, yo bostezo...


Fin de la transmisión

martes, 27 de diciembre de 2011

27 de diciembre de 2011

Madrid. 12:54h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 27 de diciembre de 2011

Hoy no hay ganas ni talento para escribir. Bueno, en honor a la verdad, talento no lo ha habido desde, quizá, los 14 años.
Estoy realmente agotado.

De todas formas, me propuse, cuando empecé a verter mis chorradas en este pseudo-panfleto vital, escribir una entrada al día.
No es demasiado importante la calidad de lo que escriba. Escribo para mí, y eso me da la potestad de no buscar críticas, ya sean éstas acertadas o no. Y, en consecuencia, que me importe un comino algo que no sea yo mismo.
El único aspecto que respeto, y no incluyo aquí, son características, situaciones y confidencias de las pocas personas que me importan algo. No debería ser así, en pos de la veracidad, pero... lo dejaré para cuando me odien completamente.

Hacer el esfuerzo de escribir cada día, cualquier cosa, no me hace, ni me va a hacer, mejor escritor. La ventaja de tener pocos talentos es que no tienes por qué conservarlos.
Aún así, este ejercicio sirve para mejorar la propia expresividad y enfrentarse con uno mismo, sin tener miedo a ello.

Tomémoslo pues, como un simple ejercicio educativo.
Auto-educativo.


Fin de la transmisión

lunes, 26 de diciembre de 2011

26 de dciembre de 2011

Madrid. 20:58h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 26 de diciembre de 2011

Navidad. Comida. Sopor.

Pablo me ha hablado en sueños. En mis sueños.
Me ha parecido oírle temprano, pidiendo desayunar.
La calefacción de casa de mis padres funciona tan bien, como para no abandonar la cama.
A pasear se va a levantar su puta madre. No hay tanto que ver en este puto pueblo de mierda.
El vocabulario de hoy no es rico en matices.

Pasadas las 12:30h me he tenido que levantar. Ya me dolía la espalda de estar en cama.

Mi azarosa madre preparaba la comida, mientras mi resacosa hermana, vestida con una camiseta de fútbol que a mí me serviría de calentador, como mucho, soltaba diatribas con mi padre y Pablo. Creo que hablaban de fútbol, aunque estaba aún a medio despertar y sólo les oía como se escucha aquello que no interesa: asintiendo.
Mi hermano cojea al dolerle la rodilla izquierda. Informa que una chica borracha le cayó encima. No le creemos. No nos podemos permitir creerle, tras la noche deprimente.

Otra vez demasiada comida. Deliciosa, pero excesiva.
La conversación fluye casual. Pablo esquiva las preguntas relativas a su familia. Le echo un cable cambiando de tema siempre que puedo.
Al terminar, no nos podemos mover. Mi madre saca una tarta, propia de Brobdingnag.

Ducha y hacia la estación de AVE. No había plazas libres en el autobús.
Ni me entero del viaje. Caigo dormido en cuanto el tren echa a andar.

Llegada al estudio. Coca Cola para aguantar despierto toda la noche. Primer día del curro en turno de noche.
La conversación con Pablo versa hacia la familia. No quiero saber mucho, pero lamento que se encuentre solo en estas fechas. Su historia es compleja y jodida, por lo que no entraré en detalles. La mía tampoco es para hacerlo al 100%.

Llamo a Marta para felicitarle las fiestas. Está preocupada por el resurgimiento de algunos síntomas de la enfermedad que padece. Le va muy bien con su actual pareja.
Siguiendo la tónica habitual, le quito hierro a todo y consigo arrancarle alguna risa.
Todos necesitamos algo de consuelo. Poder mantener ese tipo de conversaciones con una expareja debería ser un deber y no una excepción.

Noticias de Laura. Me ha enviado un par de mensajes por Facebook. Tiene el móvil estropeado, con lo cual las primeras entradas de este blog adolecen de presunción.
Aunque no fuese cierto, preferiría creerle.
Nos veremos en enero.

A las 22:30h salgo hacia el trabajo. La noche transcurre tranquila mientras conozco a los nuevos compañeros. Alguna imbécil que enseña sus cartas demasiado pronto...
A ver cuanto tardamos en tirarnos los trastos a la cabeza.


Fin de la transmisión

domingo, 25 de diciembre de 2011

25 de diciembre de 2011

Alcolea de Calatrava. 3:40h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 25 de diciembre de 2011


Nochebuena. Resacón.

Anoche debí dormirme muy rápido, pues no recuerdo como llegué al suelo... ni por qué me fui a acostar vestido.


Acompaño a mi hermana a Atocha. Mulo de carga.

Pablo y yo nos vamos en el autobús de las 16:15h. Más lento, más barato.

El viaje resultaría cómodo si no fuese por el dolor de cabeza. Debería haberme bebido una cerveza antes de subir. El agua no hace efecto.

El autobús llega con adelanto. En tres horas hemos llegado a Piedrabuena, donde reside la única abuela que me queda, paterna, y lugar de encuentro para la cena.
Hace un frío de cojones.

Decidimos ir a echar una cerveza, pues son las 19:30h y la cena está prevista a las 21h.
Un bar mítico del lugar. El camarero/dueño está hasta las pelotas de la parroquia (algo comprensible, dada la cansinez de los habitantes de este pueblo en cuanto pisan un bar) y, aunque disimula como mejor puede, su expresión le delata. Llevamos cinco minutos en el bar y ya hemos decidido que era una mala idea. Vamos directos a casa de la abuela.

El gentío nos abruma. Las calles atestadas nos impiden el paso y la alegría se desborda por cada esquina.
Comparable a una travesía por el Gobi.

Del bar a destino hay apenas quince minutos, por lo que llegamos con bastante adelanto.

Rafael, mi tío-abuelo, está bastante mejor desde la última vez que le vi. Esta vez consigo arrancarle algunas sonrisas con mis payasadas. La necrosis irreversible que sufre en un pulmón le está quitando poco a poco la energía, pero aún aguanta a sus 81 años. Veremos hasta cuando.
Mi tía Tania está bastante guapa, teniendo en cuenta sus 51 años y las putadas que ha hecho y le ha hecho la vida.
Mi tío Pepe está un poco más parlanchín que de costumbre. Probablemente está mejor habituado a la medicación. Sus anécdotas de cuando vagaba por las calles no me las había explicado nunca.
Y mi abuela, cada vez más sorda, pero más cariñosa. Supongo que la constancia del paso del tiempo nos llega a todos.
Poco después llega mi prima Carolina. Una de las ovejas negras de la familia, pues es bellísima. A saber a quien habrá salido (probablemente al otro sesgo de la familia, la de parte materna). Huérfana de madre desde los 4 años y de padre desde los 13. Siempre he pensado que las drogas no son para todo el mundo.

Todos van pasando por las manos y los labios de Pablo. Cuestión de tradición social.

Como si de estrellas se tratase, llegan mis padres y hermanos. Bastante retrasados. Malentendido con el horario, alegan.

La mesa la hemos puesto mientras un bobo ajusticiable lee un discurso por televisión. Nunca le he escuchado. No voy a romper esa tradición.

La cena, como todas por estas fechas, es excesiva, pero adoro el cordero y no lo pruebo desde hace un año. No hay alcohol en toda la casa y eso me pone un poco nervioso.
En la cara de algunos se refleja la nostalgia, en la de otros, la nada.

Bromas, fotos... comida y más comida. Estoy hasta los huevos de comida.

Pasadas las 23h, comenzamos a desfilar. Mi abuela y su hermano están destrozados.
Unos y otros van a diferentes fiestas privadas.

Pablo y yo, acoplados de última hora, somos remolcados al pueblo vecino, donde residen mis padres y desde donde escribo esto. Aún nos da tiempo a presenciar una tensa e injustificada discusión entre mi padre y mi hermana. Uno y otra están, a veces, demasiado cerca de la estupidez.

Tras mostrar la vivienda a Pablo, salimos a que nos dé el aire.
El ambiente es incluso más movido que en Piedrabuena. No nos siguen ni los perros. Casi podemos notar el arbusto rodando por las travesías.

Encontramos un local abierto. Movidón. Contando a los dueños del local, sumamos siete personas.
La camarera es fea de narices, pero destila morbo en cada curva.
Un whisky y un gin orange. Dos cervezas negras. Dos cervezas del pueblo. Que aprendan los madrileños... Conversación con toques de nostalgía sureña.

Y pa casa. Donde abrimos una botella de vino que no acabamos.

Pablo se fue a la piltra.
Mientras, aquí sigo, aporreando teclas mientras la casa parental es tragada por (ti)nieblas de Navidad.


Menudo coñazo de día.

Fin de la transmisión

sábado, 24 de diciembre de 2011

24 de diciembre de 2011

Madrid. 1:25h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 24 de diciembre de 2011

Pablo y mi hermana duermen a pierna suelta en mi cama. A última hora ha fallado el colchón supletorio y me toca dormir en el suelo o en la bañera.
Libre albedrío.
Hay algo en esta situación que no me acaba de cuadrar...

Volviendo del trabajo, escala en Avenida América para recoger a mi hermana que viene de Barcelona en autobús. Dos tercios mientras dura la espera y ejercicio de observación. Quizá tenga algo que ver el exceso de sidra gratuita con que nos han obsequiado en el trabajo. Ya podían dedicar ese dinero a subir algo los sueldos.

Panda hijoputas...

Una pareja, ella muy mona, se despiden un piso más abajo desde donde degusto mi San Miguel (cerveza que, dicho sea de paso, aborrezco, pero que goza de fama internacional. Recuerdo haber visto su publicidad en una película de Van Damme que se desarrollaba en Hong Kong).
Él se resiste a dejarla escapar en su autobús. El tiempo no le da la razón. Ella sube. Él se queda en un banco frente al vehículo y le LLAMA POR TELÉFONO. ¿Puede haber un amor más grande?
El autobús arranca y él, al que le deben escocer bastante los ojos, pues no deja de restregárselos, lo mira alejarse. Fuera de plano, coge su mochila y abandona la escena.
20 añitos, no más. Tan bonito que da ciertas náuseas.
Cuando tengáis 30, sucumbiréis a la realidad, en la que no aceptáis el romanticismo, por ser ñoño, aunque una parte de vosotros lo siga anhelando.

Efectos secundarios de teleseries norteamericanas, quizá.
No leáis al primer Bukowski, ni a Medina, ni a Carver... Centraos en Fante, por ejemplo.


Cargado como un mulo, dirección al estudio. ¿Cómo puede alguien llevar tanto equipaje para diez putos días? Me sobraría con una mochila de mano, con ropa interior y un pijama.

Albondigas con tomate para cenar. Vino tinto y rosado.
Seguimos de dieta sana.

Bla, blas... Bli, blis... ja, jas... Y los débiles y cansados a dormir.


Abro una nueva botella de tinto. ¡Que se jodan las amigas de mi hermana!
Mientras diviso parte de Madrid, entre las luces y la oscuridad, a través de los surcos de humedad que provoca el cambio de temperatura en los ventanales de mi noveno piso, toca ver Perros de paja, tras lo escrito ayer. Dustin Hoffman que aún no estás en los cielos...
(Pequeño homenaje a Pilar Miró, aunque su película referencia es un soberano coñazo).


Toca disfrutar de los pequeños placeres que uno se busca.
Que mañana toca cena con parte de la familia que no soporto.


Fin de la transmisión.

viernes, 23 de diciembre de 2011

23 de diciembre de 2011

Madrid. 0:12h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 23 de diciembre de 2011

Viendo un videoclip: Magnolia, de P.T. Anderson.

Viniendo hoy en el metro, mi compañera de asiento venía leyendo El viejo y el Mar de Hemingway. Es uno de mis libros favoritos.
De hecho, es el único libro de Ernest que me gusta. Probablemente, porque cualquier libro donde se aborda la individualidad por encima de cualquier concepción moral, ha de gozar, irremediablemente, de mi simpatía.

No en vano, mi libro de cabecera es El extranjero, la única obra decente del sobrevalorado Camus.
Murakami (Tokio blues), Bukowski (cualquiera, por ejemplo Hijo de Satanás), Palahniuk (Fantasmas)...

Las interrelaciones personales, que algunos buscan con desesperación, suponen para (nos)otros una pausa necesaria para equilibrar nuestra psique y alejarla del anhelante y satisfactorio sentimiento de autosuficiencia emocional.

Defectos de serie de la Creación...


Fin de la transmisión

jueves, 22 de diciembre de 2011

22 de diciembre de 2011

Madrid. 0:24h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 22 de diciembre de 2011

Viendo Cronos. Película que me supuso un abrazo de oso de su director, Guillermo del Toro, la primera vez que fui a Sitges, allá por septiembre de 2001.
Ya era hora de que la viese, mentiroso pelotillero de mí.
Me está haciendo recordar Arrebato, de Zulueta. Si se ven ambas, se verá la relación, aunque sean películas diametralmente opuestas en fondo, forma y... todo.


Día de mucha agua como desayuno.

Volviendo en metro del trabajo, del que no pienso volver a hablar hasta que me despidan ...o lo deje, lo que llegue antes, pude ver en el anden de la estación "Begoña" (L10), sentada en uno de los bancos, una poco agraciada, pero realmente bella jovencita retocándose los labios con ahínco y buen gusto, frente a un pequeño espejo de mano. Siempre me ha importado un pito que las mujeres se arreglen o no. Pero ese típico gesto femenino sigue hipnotizándome.

Quizá algún recuerdo reprimido. O simple lujuria intrínseca. Quien sabe.


Los ronquidos de Pablo son THX (1138). Cuesta concentrarse... en no tener nada qué decir.

Luppi sangra abundantemente en HD. Ron Perlman es tan feo como le recordaba.


El nuevo gobierno de Rajoy está definitivamente conformado.
Un ex-presidente de Lehman Brothers, de las principales financieras causantes de la crisis con su política bancario-diarreica, nombrado ministro de Economía. Decisión lógica... cuando el poder es de derechas y los mercados ejecutan.
Gallardón ya tiene su ministerio. Nos ha caido una buena a los que vivimos en Madrid. Una frutera de visón decidiendo sobre la gestión económica del ayuntamiento con mayor deuda del país.

Sigamos luchando por mantener la democracia representativa y el derecho a voto universal...


Veo un reportaje sobre el remake de "Perros de paja", mi película favorita de Peck¡npah.
Ya no respetan nada. Ni siquiera a un cabrón borracho, misógino y amante de la violencia... con más talento en la punta del cimbrel que el 90% de los cineastas existentes hoy en día.

Ahora Winona baila al son de la lotería de este año, bajo el hielo que desprende Johnny.


Pensamientos breves y saltones. Nada cierto, nada falso. Nada más que tonterias con sentido particular y propio que juntan por sí mismas letras. Que forman palabras. Que forman frases. Que forman oraciones.
Que conforman pensamientos breves, saltones, ciertos y falsos.
Tonterías.

Sigamos el camino de baldosas amarillas.


Fin de la transmisión.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

21 de diciembre de 2011

Madrid. 3:23h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 21 de diciembre de 2011

El pavo a la cerveza que ha hecho Pablo para cenar ha triunfado.
Lamentablemente sobró bastante y había que acabársela.
Cuatro litros entre pecho de espalda mientras la conversación ha ido derivando hacia las ideologías.
Vitales y políticas.

Explicarle las luchas internas en el bando republicano durante la Guerra Civil ha sido un ejercicio arduo, pero necesario. Aquellos que hablan de "cerrar heridas" suelen ser descendientes de los que las abrieron y escarbaron dentro.

Panda de hijoputas.

Relajado el ambiente, atacamos el lote de Navidad. Cayeron las trufas y el cava manchego.
Mientras, youtube a todo tren...
El tren de Tip y Coll, para empezar. Seguido de Capusotto y Favio Posca.
El anuncio de homenaje a Gila de cierta marca corporativa de productos cárnicos es sublime. Nudo en la garganta, ante esos cómicos que, gustasen o no, forman parte del pasado de este país. Reencuentros sonados entre personas distanciadas, a causa de sus personajes.

Conversaciones literarias y políticas vía twitter. Alguien critica 1984 de Orwell. Me tiro al cuello y machaco El Señor de los Anillos. Somos todos amigos.


Hoy primer día oficial en el trabajo. Fallos, más fallos... y más fallos.
Me la pela.
A tomar por culo, bicicleta.


Fin de la transmisión

martes, 20 de diciembre de 2011

20 de diciembre de 2011

Madrid. 1:02h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 20 de diciembre de 2011

He descubierto una cosa terrible, y es que se puede estar locamente enamorado de alguien a quien se desprecia, de quien se odia cada gesto, cada palabra, cada pensamiento.

Hoy recuperé, gracias a twitter, esta fantástica frase de La noche americana, película francesa de 1973. La película es deliciosa a veces, inaguantable otras tantas. La Nouvelle Vague y un servidor no se llevan demasiado bien.
Supongo que soy simple, a mi manera.

La frase en cuestión es una verdad parcialmente absoluta, que he vivido personalmente. Quizá no a un nivel tan extremo (licencias artísticas), pero no por ello menos real.

Hace muchos años, cuando era un borracho de 21 años, que tenía tendencia a probar todas las drogas que cayesen en sus manos (como buen universitario que se precie), conocí a una preciosa socióloga en ciernes: Julia.
Su carácter era despreciable en muchos aspectos. Engreída, rencorosa, interesada, inteligente, aplicada... y demasiado socializada.
Representaba gran parte de las cualidades que desprecio en cualquier ser humano... más allá del propio concepto de ser humano.
Sin embargo, una sola palabra suya bastaba para sanarme.
Mi sociopatía de entonces, favorecida y engrandecida por el abuso de sustancias y mi propia emotividad bobo-chorra de la edad (y a la falta de costumbre del interés despertado en las féminas, por qué no decirlo, que diría aquél) dio al traste con la relación... antes incluso de poder iniciarla.
Todo un récord.

Afortunadamente me mandó a hacer puñetas, ya que yo no hubiera sido capaz de hacerlo.
Con la perspectiva del tiempo no puedo evitar pensar que, en el fondo, fue algo premeditado por mi parte... aunque quizá me esté justificando.
¡Qué coño! Fue algo premeditado.
Probablemente inconsciente en ese momento, pero premeditado. No me va el autoengaño.

Un año y medio me costó librarme de esa lucha en la que mente racional y emocional se daban de hostias día tras día.

se puede estar locamente enamorado de alguien a quien se desprecia


Hoy en el trabajo nos han tratado como a cristianos. Como todos intuíamos.
Pobres asegurados. Animalicos.

El trato que se dispensa a los trabajadores en esta empresa roza lo vejatorio. No tanto en las formas, sino en el concepto mismo del trabajo.
Ver a coordinadoras pasearse entre las mesas alentando a los operadores a trabajar más rápido, para menguar las llamadas en espera, me ha remitido, en el imaginario, a esas escenas vistas en películas antiguas, en las que esclavos condenados a galeras aumentaban el ritmo de los remos al sonar in crescendo de un tambor.
Los tiempos cambian, las formas sólo se atenúan.
Al menos ahora no se emplea el látigo. Pequeños avances del movimiento obrero.

Aún no he empezado, como quien dice, y ya estoy hasta la polla.
Maldito sea mi sentido común y mi falta de inteligencia.

Mañana empiezo en el turno de tarde. Espero que los manazas avería coches se calmen un poco.
Más que nada por ellos mismos.


La cena ha sido calórica y hemos obsequiado a nuestros vecinos con una buena dosis de rock en catalán.
En el fondo, y en la superficie, nos gusta provocar.

Alberto, gran amigo del Mundo, pues no se le puede adscribir a un territorio concreto, estará unos días en Madrid. Su investigación doctoral y la llegada de Lori, su novia estadounidense, nos impide vernos. Habrá que esperar a Barcelona.
Lástima, su percepción del Mundo no dista mucho de la mía... aunque es completamente diferente.

Él es listo y caradura. Se come el mundo.
Por mi parte, no soy idiota ni tímido. Y el mundo se me suele comer a mí.

Ni mejor ni peor. Diferente.

Pablo ya ronca. Es hora de plantearme hacer los mismo. O, al menos, intentarlo.

El último pensamiento antes de apagar el ordenador es para una chinorri, que cruza el Atlántico dirección a un pequeño sueño, asumido con esfuerzo y ahorro.

Que usted lo disfrute.


Fin de la transmisión.

lunes, 19 de diciembre de 2011

19 de diciembre de 2011

Madrid. 0:24h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 19 de diciembre de 2011

El Barça ganó. Como era de esperar. El repaso al Santos de Brasil ha sido antológico y el 0-4 se antoja corto.
Ha sido tan aplastante la superioridad que no he pegado ni una voz a partir de minuto 25 de partido.

Lamentablemente, por la tarde, el de baloncesto hizo el ridículo en Vitoria. Seguimos adoleciendo de base que anote y dirija a partes iguales. Marcelinho anota, pero le cuesta leer los partidos y aún no ha cogido bien los auomatismos. Sada es una bestia defendiendo, y lee mejor los partidos, pero no la mete ni en el aro de Saturno (ya sé, ya sé, no existe tal aro. Son gases circundantes que lo simulan por efecto óptico. Licencia literaria, no hay que ser tiquismiquis). Navarro lesionado desde principios del segundo cuarto.

He pillado un buen resfriado. Si es que lo había soltado alguna vez. Las borracheras inesperadas provocan sudores y de aquellos barros vendrán estos lodos...


Día vago, nuevamente. Sigo en pijama, aunque el resfriado me ha contenido. Mañana he de incorporarme al trabajo y es muy probable que nos echen a los leones, sin haber finalizado la formación. La improvisación siempre va un paso por delante de la profesionalidad.
Algo no muy cuestionable... sino fuese porque me afecta directamente... y me toca los cojones sobremanera. Si ya me provoca reticencia ponerme a trabajar, menos ganas tengo de hacerlo sin saber cómo hacer mi trabajo.
Mea culpa, por mi desinterés absoluto, pero eso no cambia nada.
Los asegurados confían en las gestiones realizadas por inútiles como un servidor. Criaturitas.

Marcos, un antiguo compañero de trabajo, ha contactado conmigo para informarme sobre una oferta de trabajo para la que le han contratado. Una empresa de apuestas online en Terrassa. Las condiciones son buenas, así como el sueldo. Entregará un CV en mi nombre.

Plantearse la vuelta a Catalunya...
Salí hace quince meses dejando cabos sueltos... a modo de huída.
Volver ahora es interesante. Al menos un tiempo prudencial, como paso previo al éxodo voluntario (sí, éxodo. Me tengo en gran estima y valgo por muchos. ¿Qué pasa?).
Haremos de marinero, por aquello de los nudos.
Ya va siendo hora.


Pablo no aguantaba mi sopor y se ha largado a una jam session. Mis queridos baldosines...

Noto cierta fiebre, por lo que vamos a sudarla, que mañana hay que estar relativamente fresco. Disimular hasta que aparezcan otras opciones.

Veremos a ver...


Fin de la transmisión.

domingo, 18 de diciembre de 2011

18 de diciembre de 2011

Madrid. 17:18h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 18 de diciembre de 2011

Con la sintonía de la canción Tequila en la cabeza. Cambiamos "tequila" por "resaca" y listos.

El teléfono me despertó esta mañana. Demasiado temprano. Sandra, una amiga desde los tiempos de facultad, me felicitaba por mi cumpleaños.
Sandra es una de las personas más inteligentes y maduras que conozco. Se podría achacar a sus casi 34 años, pero la recuerdo siempre así.
Su capacidad de trabajo, esfuerzo y disciplina son encomiables. En ese aspecto sólo conozco a alguien similar: Juan Ángel.
El paso del tiempo ha hecho que vayamos cada uno por nuestro lado. Y, personalmente, aunque no estoy seguro de ello, la sensación de que a su pareja no le, digamos, caigo simpático (con más o menos motivo, que hay que ser sincero) tampoco ha ayudado.
De mayor quiero ser como ella.

Al abrir el correo electrónico, tenía varios avisos de facebook. Las nuevas tecnologías han cambiado muchas cosas. La comunicación personal es una de ellas.
Tras contestar a las felicitaciones y escuchar a Richie Valens y Eric Clapton, tocaba "mineralizarse y vitaminarse".

Paseo por otros distritos. Compra en una tienda de ropa de segunda mano (recomendable, hay unos chollos considerables), comida en un bar sencillo, un lomo-queso brutal, donde tuvimos una surreal conversación con un vagabundo asturiano de mediana edad. Un artista, a su manera, en el arte de la supervivencia, que nos hizo darnos cuenta de que, por si no lo recordábamos a menudo, Thomas Alba llevaba razón al hablar de la transpiración.

Vuelta a casa, limpieza del estudio. Pizza para cenar, viendo al Real Madrid... hasta que marca el tercero. No hay ganas de salir y la resaca ha sido de las tranquilas y apacibles. No hay que tentar siempre a la suerte. un poco de descanso viene bien. No hay por qué esperar a la muerte.

Me llaman mis tíos para felicitarme. A mi tía, Conchi, operada de cáncer hace unos cuatro años, le han encontrado lo que parecen tumores de nuevo. No están preocupados, mienten. No tengo por qué insistir, mejor esperar al resultado de las pruebas.
La mala suerte se ceba con ellos, pues son estériles... y no les gustan los animales de compañía.


Un poco de navegación. Mañana juega el Barça y, con toda seguridad, va a ganar.

Habrá que madrugar.
La ventaja de que juegue a las 11:30h es que las voces que se escaparán de mi maltrecha garganta no tendrán justificación legal para la protesta de mis convecinos, si ésta se produjese. El deporte en televisión es una gran manera de quemar adrenalina para nosotros, los vagos forzosos.


Fin de la transmisión

sábado, 17 de diciembre de 2011

17 de diciembre de 2011

Madrid. 3:27h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 17 de diciembre de 2011


17/12/1979. 2:30h. Nazco.

No es algo que me pase habitualmente, pero estoy bastante borracho. Teniendo en cuenta lo que pasó la última vez que me encontraba así... voy a alejarme de Pablo.

Masacre en el trabajo. Se han cargado a casi todos los implicados y a la honrosa excepción.
El ángel de la muerte (en forma de supervisora buenorra) ha hecho la criba.
Las formas ya no son lo que eran. Estamos retornando a tiempos pasados. Las empresas y los cretinos y bastardas que se creen sus cargos intermedios, han perdido descaradamente la vergüenza. Y eso es una evidente señal de pánico... para algunos (bastantes, demasiados) curritos.

¡A las barricadas! ¡A las barricadas por el triunfo de la Confederación!


A pesar de ello, mi cara de sueño de hoy era ya escandalosamente evidente. Un comentario jocoso improvisado me ha salvado el pescuezo, al hacer reir a la formadora de hoy. Se parece a una famosilla que salió en un concurso de T5. Creo que le llamaban "Cerecita".

No sólo no me han dado pasaporte, sino que me han concedido plaza en el turno de noche. Volvemos a los orígenes. Si paso esta semana de tarde sin incidencias, me habré librado y podré volver a ejercer poco trabajo (nada, por el momento, sigue siendo una utopía irrealizable).
Creo que estoy abusando un poco de la hipocresía...


Volviendo en mi querido metro con Carlos, alicantino compañero de tarde, he podido ver como una pasajera de unos 50 años le chupaba un dedo, hasta la campanilla, a un pasajero de unos 30. Mola.

Pablo llegó bastante alterado. Mal día en el curro. Se lo toma demasiado en serio.
Afortunadamente había cerveza del pueblo en la nevera. Y Guiness. Y el chino de abajo.

Una tormenta monzónica nos persuadió de no ir muy lejos. Las conversaciones interesantes se pueden servir en cualquier plato, si hay buenos comensales.


Y resultó, entre otras muchas cosas, que, hablando de mujeres, hablando de exes, ya fuesen parejas o compañeros de piso, descubrimos que tenemos un conocido en común: Zacarías. Un antiguo compañero de piso de un servidor... y amigo de la ex-pareja de Pablo. Las risas recordando a este peculiar personaje aumentaron nuestras ganas de beber.

Llegamos al punto en que, citando palabras de Pablo, habíamos de ver la película "El lado oscuro del corazón", su película favorita.
Bastante ebrios y con la mente disoluta. Y "habíamos de ver la película".

Una vez vista, entiendo mejor la situación.
No hay cojones a verla en circunstancias normales.
Una exquisita surrealidad continua, que peca en demasiadas ocasiones de pedantería excesiva.
Subiela está como una puta regadera... pero lo demuestra con estilo y mala baba.

Pablo cayó antes de que acabará. Ya está roncando.

Me ha dado tiempo a beberme un litro más, mientras recibo un par de sms de mi hermana, felicitándome e informándome que está en una fiesta de empresa. Por la sintaxis del mensaje, debe ir hasta las trancas.

Y las letras bailan ante mis pupilas. Y estoy fallando demasiado al teclear. Y apago el móvil para evitar acciones erróneas, de esas que encierro en un rinconcito del cerebelo, donde no llega luz alguna. Y envío un mail, recordando a alguien que querer y amar no son sinónimos.
Y...


Fin de la transmisión

viernes, 16 de diciembre de 2011

16 de diciembre de 2011

Madrid. 0:05h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 16 de diciembre de 2011


Odio a los críos.
Esta mañana en el metro, ha subido una pequeñaja, con unas heridas muy extrañas en un lado de la cara, alrededor del ojo y en la ceja, y se ha puesto a cantar una melodía insoportable durante varias paradas de metro. Un rato, hace hasta gracia, pues se iba inventando la letra y el ritmo sobre la marcha. Demasiado, estimula la imaginación... de sus potenciales verdugos.

La batalla por mantener los ojos abiertos durante la formación ha vivido un segundo capítulo. Lara, una compañera de penurias, me ha espabilado de mis cabeceos delatores con un sutil codazo y un chicle. Mascando ocupas el cerebro y el movimiento de las mandíbulas evita que éste se adormile.

Ha sido día de escuchas. para aprender, dicen.
No he aprendido nada que no supiera. Que el trabajo es estresante y mal pagado y que tres de cada cuatro superiores son unos bastardos.
La gente tiende a sincerarse demasiado. ¿Será porque he estado hablando con ellos de fútbol, política territorial e idiomas, en lugar de preocuparme por escuchar fehacientemente las llamadas?
Cuanta relajación... Suerte que no tengo carácter de correveidile.


El Barça de fútbol jugará la final del Mundial de Clubes (O Toyota Cup, pero no haremos publicidad de esos económicos, fiables y eficientes vehículos...). Villa se pierde cinco meses por rotura de tibia. Se tendrá que consolar con su sueldo...

El Barça de baloncesto ha perdido su primer partido en Europa este año. Por no tener un puto base que sepa anotar y dirigir a partes iguales y porque Navarro ha estado pésimo, perdiendo un balón clave a falta de tres segundos.
Nada grave, pues ya está clasificado, pero el baloncesto saca lo peor de uno...


Pablo estuvo sacando hoy temas de Reincidentes y Los Ronaldos para la audición del domingo. En esta mansión nunca falta el bullicio.
Hemos hecho un impass para compatir una Judas a la salud de nuestros trabajos, ya que no podemos hacerlo a la de nuestras cuentas bancarias.

Discusión amistosa vía mail con una de mis amistades y, años ha, amores no correspondidos pretéritos, Carmen, ocho años mayor que yo.
Nos une y separa una extraña relación sí-pero no-pero quizá-pero ni hablar-pero no me importaría-pero... son ya ocho o nueve años y nos conocemos lo suficiente para no hacernos demasiado caso ni tomarnos muy en serio.
Es divertido, creo, para ambos, a la manera particular de cada uno.

Conversación por twitter con mi hermana. Le revisaré su relato, en lugar de escribírselo. Es lo más justo y apropiado. Quizá no escriba muy bien, pero tiene mejores ideas.


Mañana día íntegro de escuchas. El lunes, al matadero.

ONCE, ven a mí. No quiero trabajaaaaaarrrrrrrr...


Fin de la transmisión.

jueves, 15 de diciembre de 2011

15 de diciembre de 2011

Madrid. 0:04h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 15 de diciembre de 2011

Pablo tiene una audición el domingo. Me ha obsequiado con un par de horas de Sweet child of mine.
Insiste en enseñarme a tocar el bajo. De momento le esquivo con cierto éxito. Con los brazos de chimpancé que tengo, llegar a algunas cuerdas sería tragicómico...

Afortunadamente ha tenido tiempo para limpiar el estudio, hacerme conocer música más que interesante (Cat People, un grupo gallego, me robó el corazón con su referencia a la película de culto de Schrader. Patricio Rey y sus redonditos de Ricotta se han convertido instantaneamente en referenciales obligados) y cocinar un pollo al vino con champiñones que levantaría la polla de un muerto sin problemas.

Una Quilmes para regarlo todo y una tarde-noche tranquila y económica.


El día en el trabajo se ha convertido en un improvisado concurso de resistencia. Mis párpados contra la formadora. La falta de sueño comienza a pasar factura y no me entero de nada.
Soy el empleado perfecto. El resto del grupo, salvo honrosas excepciones, está implicado en el proyecto. Veremos en enero, cuando comiencen los despidos, pasada la temporada navideña...
La gente tiene demasiado miedo y sacrifica su dignidad por menos de una limosna. Se han creído realmente lo de la crisis.

Casualmente hay una oficina del INEM delante del trabajo. ¿Casualmente? ¿Es quizá un maquiavélico estímulo hacia el aro?...

Si se dejara morir a muchos grandes bancos y multinacionales... No hay pelotas políticas a darle la estocada al capitalismo. Nadie acepta una travesía por el desierto: ni los potentados (que no renuncian un ápice sus beneficios) ni los pringados (que no renuncian un ápice... aunque no tengan ese ápice).
Puedo entender que un padre de familia trague por necesidad. No puedo condescender ante imbéciles imberbes y payasas pseudo-adolescentes que, sin tener nada qué perder, limitan su resistencia al voto. Y encima lo utilizan mal.

Guillotina. Trabajo artesanal y satisfactorio. Las lobotomías exigen tiempo y personal cualificado.
Los inactivos somos el punto de apoyo único de nuestras propias desgracias.


Un día sin beber (Una Quilmes es similar a beberse una sidra aguada) y me sale la vena sociópata.

A fer nones.


Fin de la transmisión

miércoles, 14 de diciembre de 2011

14 de diciembre de 2011

Madrid. 17:29h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 14 de diciembre de 2011

Día intenso.

Hemos comenzado la formación. Un peñazo. Previsible.
Nuestra formadora es una de esas personas "enrolladas", que intenta disimular su hijoputez. Nuestra supervisora también... pero está muy buena.

David finalmente fue al entierro de su tío. Le han despedido.
La inhumanidad empresarial se está haciendo cada vez más evidente. Si de la patronal dependiera, se volvería a trabajar por comida. Niños y ancianos incluidos.

A las 13h me llamó mi hermana. En un descanso de la formación hablé con ella.
Tras cinco años, un mes, una semana y diez operaciones (una de ellas a vida o muerte, que duró once horas), le han dado el alta definitiva a mi padre, convaleciente de una explosión en su puesto de trabajo. Explosión fruto de la negligencia y avaricia de varias empresas intermediarias que no se molestaron en llevar a cabo las directrices y los procedimientos legales para la destrucción de armamento.
Eran caros.

No he podido concentrarme el resto de la formación.

De vuelta a casa, me ha venido esa sensación que se tiene, por ejemplo, cuando estás enamorado: necesitaba que todas las personas que aprecio de una u otra manera (que no son muchas, lo reconozco) lo supiesen. He enviado un sms global a todos.

Cuando ha empezado a sonar el teléfono, con sms de respuesta o llamadas, no me he sentido capaz de hablar. La sensación era similar a cuando recibes una paliza y no sabes muy bien por qué. He apagado el teléfono.

Al llegar a casa ha sonado el teléfono. Mi madre me llamaba para darme la noticia.
He estallado en un llanto tan inesperado como desesperado.
Llevaba dos años sin echar una sola lágrima. La segunda vez que lloraba en más de cinco años, cuando, de madrugada, visité a mi padre en la UCI. Estaba en coma.

Algún rato después de colgar, llegó Pablo. Al felicitarme, sólo he podido balbucear "cinco años" y he vuelto a derrumbarme.
Aún soy humano. Tendré que seguir practicando.

Tras el sofocón de nenaza, hemos salido de compras... y a tomar unos botellines, por supuesto.
Cada vez que entramos en un comercio, tengo la sensación de que nos toman por maricones (gays para los que tienen pasta o status).
En el bar, había reunión de feas y salidas. Pablo me ha recordado a tiempo que no somos, precisamente, dobles de Brad Pitt.
La verdad es que no eran tan feas...

Casi se me vuelven a saltar las lágrimas al encontrarnos una feria de productos artesanales. Los buñuelos y los siete (siete!) tipos distintos de orujo han sido lo más parecido a un flechazo. Lástima el precio...
Hemos topado también con una carnicería catalana. Más emoción.


De vuelta a casa, cena sana (verdura, nada menos. Estoy para el arrastre) y la última vez que recuerdo haber mirado el reloj eran las 22:30h. Después...


Fin de la transmisión.

martes, 13 de diciembre de 2011

13 de diciembre de 2011

Madrid. 0:09h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 13 de diciembre de 2011

Día de metro.

Hoy he realizado la puñetera entrevista. Estúpida, como todas. Me han contratado.

La falta de sueño a veces me provoca un estado de sinvergonzonería simpática y resalta mi escasa aptitud cómica.
Como si fuese una exposición, de las que hacía en la universidad, me he comido con patatas al resto de aspirantes, en una de esas "dinámicas de grupo".
Es curioso que, cuanto menos me importa el trabajo, más índice de contratación consigo. Debe ser que confunden el desinterés con la seguridad...

Me he encontrado con David, un chavalote (22 añitos) con el que coincidí brevemente cuando trabajé en cierto servicio de recepción de llamadas.
La conversación ha surgido casual y amena.
Al volver de la entrevista, ha recibido una llamada telefónica, donde le comunicaban que había fallecido su tío. El trayecto que hemos coincidido, le ha servido para desahogarse conmigo, explicándome, aunque no le he hecho una sola pregunta, parte de su vida y problemas (incluida una depresión de tres años, a causa de un padre cabronazo). Esta visto que debo tener cara o actitud de buenazo, pues estoy tomando forma de hombro sobre el que llorar.

Día de metro, comentaba. Para ir, y volver, del lugar de trabajo he tenido que chuparme 24 estaciones de metro, incluyendo un transbordo.

El metro, o cualquier transporte público, me resulta muy divertido. Escuchar u observar a las personas llega a ser más divertido que cualquier libro. Me he sentido un poco como el Jefferies de Hitchcock, pero sin asesinato de por medio.

Adolescentes hablando sobre test de embarazo, vecina de asiento leyendo una revista ultracatólica que ensalza la figura de Rajoy, bellezones impresionantes a las 9 de la mañana, inmigrantes increpados por no ceder el paso... Y mucha gente con hastío y somnolencia recorriéndole el rostro.

Curiosa experiencia. No creo que vuelva a leer en el metro.
Para esto prefiero el silencio de una casa vacía y una lámpara de escritorio. Y un porrito de maría. Un generoso vaso de ginebra...


Me he de levantar a las 6:45, para acudir a la formación mañana. Será un duro cambio levantarme con el amanecer... Hasta ahora el proceso ha sido generalmente invertido.
Me han comentado que a esas horas hay gente por las calles y que es probable que me encuentre personas alegres y animosas que charlan sin cesar y acuden a trabajar con muchas ganas.
No soy quien para desear la muerte a nadie.

Intentaremos dormir un poco.


Fin de la transmisión.

lunes, 12 de diciembre de 2011

12 de diciembre de 2011

Madrid. 0:25h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 12 de diciembre de 2011

David Byrne suena en La2. No pierde el gracejo, aunque cada vez se parece más a su parodia de Los Simpsons...

"Moe, Moe, Moe... Why don't you like me? Nobody likes me..."


Pablo ha vuelto de Barcelona. Los baldosines han dejado de sonar. A cambio, me está recordando el aniversario del nacimiento de Robert Noyce (al que he confundido con Philip Noyce... y no), inventor del microchip y cofundador de Intel. Normalmente estoy orgulloso de mi incultura y estupidez, pero, en momentos así... más.

Inciso: El espectáculo de Byrne parece un anuncio de compresas... pero sin mujeres felices (?).

Hoy ha sido un día de cama. Lamentablemente solo. La resaca del baño de anoche se prolongó hasta las 6:00h. En días así, te despiertas a las pocas horas, comes algo, usas el baño... y te echas la siesta. Me he despertado a las 18:00h. Máldito teléfono...

Se puede decir, pues, que ha sido un día de sueños. El estado de duermevela, tras juerga, permite, en ocasiones, recordar algunos de éstos. Pero, como no soy Dalí, no haré un informe detallado.
Sí me ha sorprendido haber soñado con mi ex-pareja, Marta, y con toda su tropa... mal llamada también familia (siervos de Lucifer sería más aproximado). Salvo Marta, a la que sigo adorando, aunque, a mi pesar, no amando, con quien mejor me llevaba era con Groucho... su perro, fallecido hace pocas fechas. Y eso que me mordió varias veces el cabroncete...

Buen tipo. Si existe un cielo de perros espero que te atraques de caniches y ternera de 1ª. Abrazote.


En estos momentos he sufrido una regresión a finales de los 80's. Mañana he de ir a mi enésima entrevista de trabajo y he de recordar las provincias españolas.
Aquí estamos, tratando de memorizar algo que ya habría de saber...
Esto me suena de algo...

El mercado laboral sería de chiste, si no fuese porque no tiene ni puñetera gracia.

Sin embargo, tenemos lo que nos merecemos. Y quien no piense así... es idiota.
Abajo la democracia. Viva la dictadura... en la que yo pueda ser dictador.


Ante la falta de talentos... siempre me queda la pataleta. La culpa es del Mundo y las circunstancias (tergiversando a Ortega y Gasset).
Y bla, bla, bla...

Imitaremos al ENORME Fernán Gómez.


Fin de la transmisión.

domingo, 11 de diciembre de 2011

11 de diciembre de 2011

Madrid. 1:55h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 11 de diciembre de 2011

Tot el camp, és un clam
som la gent blaugrana.
Tant se val d'on venim
si del sud o del nord...
ara estem d'acord,
estem d'acord,
una bandera ens agermana.

Blaugrana al vent...
un crit valent...
tenim un nom, el sap tothom:
Barça , Barça, Baaarça!


Jugadors, seguidors,
tots units fem força.
Són molt anys plens d'afanys,
són molts gols que hem cridat...
i s'ha demostrat, s'ha demostrat,
que mai ningu no ens podrà tòrcer

Blau-grana al vent...
un crit valent...
tenim un nom, el sap tothom:
Barça, Barça, Baaarça!


Fin de la transmisión.

sábado, 10 de diciembre de 2011

10 de diciembre de 2011

Madrid. 2:35h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 10 de diciembre de 2011

Pausa de Megavideo. Viendo "El fantasma de Buenos Aires", una feel good movie argentina sin grandes pretensiones, pero con un gran cariño en su realización. John Hughes habla español por un rato... y se pone tierno, que por algo es cine argentino.

Silencio en el estudio. Casi no lo puedo creer. Pablo ha marchado un par de días a Barcelona y puedo oir incluso el crujir de los baldosines. Aprecio mucho a Pablo, pero necesitaba disfrutar del silencio de la noche. Tengo alma de alimaña.
No entiendo a esas personas que necesitan casi constantemente estar rodeadas de gente. No saben disfrutar de la compañía de uno mismo... ni de las pequeñas cosas de la vida.
Una buena cerveza, un ventanal al mar, buen blues sonando... y el silencio del tocadiscos/CD/Spotify... al finalizar éste. Una buena pipa de maría tampoco está de más.


Hoy fue un día de conversaciones intimas, que no profundas... ni sexuales, salvo en lo relativo a las minas (mujeres en argentino). Dialogar con un rosarino supone un esfuerzo doble... para lograr un empate.
Cierta cordura frente a ilusión. Realismo frente a tozudez. Argentino frente a catalán. En ese mismo orden.
Decidido quedó. Máximo un año para reanudar respectivos estudios, o a la Pampa.
Ferraz quedó como una tercera vía.


Descubrimos un nuevo bar. Descubrimos que nos gustan los ambientes más humildes. Descubrimos algo del extrarradio madrileño y la frase de la noche, puesta por un parroquiano, entre bachata y botellines, en boca de la Dama de Hierro alemana: "lo que no hizo Hitler, lo voy a hacer yo". Genio popular, destellos de brillantez, en medio de la sencillez. Los más grandes hombres a menudo pueblan fábricas y puestos de teleoperador...


Y, ya solo, en la quietud interrumpida por mi tecleo a dos dedos, la percepción y el recuerdo de una amiga, que espero siga siéndolo, cuando una noche me llamó entre lágrimas, creyéndose consciente de que su vida era tal y como no quería. No desesperes, con un poco de esfuerzo, siempre puede ir a peor... Doy fe.
Sin embargo, recordemos una frase de Matthew Modine en La Chaqueta Metálica: "Este mundo es una puta mierda, sí, pero estoy vivo y no tengo miedo".

Inasequible al desaliento. No queda otra.


Mañana Clásico. Ojalá les metamos seis...


Fin de la transmisión.

viernes, 9 de diciembre de 2011

9 de diciembre de 2011

Madrid. 0:59h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 9 de diciembre de 2011


Noche de insomnio. Hay fantasmas en el estudio.
Hace apenas cinco minutos, el extractor de la cocina ha comenzado a funcionar solo. Cuando me he acercado a comprobarlo, estaba en la posición cuatro. Hoy ni siquiera lo había encendido...

Música de expediente x...

Pablo da vueltas en la cama, preguntándose si las tres horas de siesta que se ha apretado han podido influir en el insomnio actual. Obvio.

Día perro. Alguna conversación telefónica y un pequeño paseo, pues había que ver el Barça de baloncesto, que ha ganado, por supuesto.
Tengo un mínimo de ocho cervezas apalabradas, cuando suba en enero a Barcelona. No pensé que quedara tanta gente que me recordara... Incluso hay alguna que otra mujer.
Habrá que mentalizarse, pues me esperan conversaciones difíciles...

Nada destacable, en un día anodino, donde pequeños recuerdos de cabos sueltos afloran en estas horas de búho.

Debería empezar a redactar el relato que he de presentar en enero, pero estoy totalmente en blanco. Recién recuerdo que no he llamado a Rubén, para que me asesore.

Mañana será otro día. Scarlett O'Hara dixit, hoy en La1.
LaSexta3 ha emitido una de mis películas favoritas: "La huella" de Mankiewicz. Pero el Barça es el Barça...

"Time to sleep". Que me perdone Roy Batty el soez parafraseo...


Fin de la transmisión.

jueves, 8 de diciembre de 2011

8 de diciembre de 2011

Madrid. 0:20h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 8 de diciembre de 2011


Hoy he puesto la TV. Hacía dos días que no la encendía. La última vez fue para ver una película brasileña que dieron en La2.

He cazado un capítulo de Los Simpsons, inédito hasta ahora en España, ya que pertenecía a la temporada 21, que estrena Antena3. TVE debe estar aún autolesionándose por haber dejado escapar los derechos que tenía sobre la serie, a principios de los 90...

El capítulo ha sido flojo, aunque pasable.
Sin embargo, el personaje de Nelson, ese pequeño gran hijoputa, célebre gracias a su risa característica, que todos alguna vez hemos intentado imitar (si no, no tenéis infancia) ha dicho una de las mejores frases que he escuchado en mi vida:

"El alcohol sólo te empuja a hacer cosas a las que ya estabas dispuesto".

Clara, breve y sencilla. Directa, verosímil, sincera. Real.


En este blog se hace bastante referencia al alcohol. No puedo negar que, aunque a temporadas, éste ha formado gran parte de mi vida y, por tanto, se ha convertido en uno de mis puntales referenciales.
Por suerte, o por desgracia, quien sabe, los tiempos de temblores y ausencia de agua son más que pretéritos, pero siempre quedarán ahí, en un rinconcillo, para no ser olvidados y como advertencia.

"El alcohol sólo te empuja a hacer cosas a las que ya estabas dispuesto".

A menudo, y, como excepción, sé de qué hablo, utilizamos el exceso de alcohol en sangre para justificar o atenuar ciertas acciones y/o decisiones.

Parece ser que un buen gin tonic resulta afrodisíaco. Un güiscola estimula tus ganas de boxear. Un manhattan te otorga el don de la ofensa...


Y una leche.


El alcohol elimina ciertas barreras del consciente... y acentúa el instinto. Pero no dictamina tus acciones de forma directa.

Si te acuestas con una persona, es porque existe cierta atracción previa, aunque esta sea más que mínima, rozando lo inexistente. Ya sea física (la más inmediata) o emocional (más a largo plazo).
Por supuesto, se pueden dar otras situaciones complementarias: haber sufrido un desengaño, tener un bajón emocional, tener necesidad de consuelo o cariño, agradecimiento... Pero el alcohol no te dice "quiero cama, est@ mism@". Si esa otra persona te produce rechazo, un rechazo sincero, poco vas a hacer.

De igual modo, pero a la inversa, si le partes la cara a alguien o recurres a la dura ofensa, incluso si sois buenos amigos, no se debe a que estés borrach@. Existirá sin duda cierto sentimiento presente, de, por ejemplo, enfado, rencor, envidia... probablemente a un nivel tan mínimo como el comentado anteriormente. Quizá ese sentimiento no sea necesariamente contra esa persona como ente físico, sino contra lo que represente para ti, pero existirá.


Resumiendo: El alcohol puede ser, y, de hecho, lo es, un potenciador de nuestros sentimientos más profundos. Quizá pueda funcionar a ciertos niveles como un desencadenante, pero nunca será una causa por sí solo.
Justificar una acción o decisión en él, es un acto de soberana cobardía, hacia nosotros mismos y hacia los demás. "Limpiar nuestra conciencia" no puede ni debe ser tan fácil. La sinceridad ha de empezar por uno mismo.


Dicho lo cual, voy a beberme una cerveza del pueblo, que hay que coger el sueño.


Fin de la transmisión.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

7 de diciembre de 2011

Madrid. 1:17h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 7 de diciembre de 2011

Si algún día venís a Madrid, visita obligada es el bar Escalero, en C/ Hortaleza 33.

Hoy fui con Pablo a buscar lugares donde se hicieran jam sessions. Tras ver varios, hemos terminado en este bar, en el que ya estuvimos hace pocos días.

Catorce botellines (hoy no hemos acabado con el stock. La falta de dinero empieza a ser evidente) y otras tantas tapas (que incluían un estupendo lacón o salchichón ibérico) nos han hecho pasar un par de horas agradables, viendo como el Valencia era apeado de la Champions.

Emilio, el camarero de barra, nos ha obsequiado con un gin tonic, tan inesperado, como inapetecible, pero, alcohólicos de pro como nosotros, no podemos rechazar un cubata gratis así como así.

Tras eso, pagar cuatro euros por una budweiser en el Hunky Town, un interesante local donde sonaba el mejor Bryan Adams (pre-MTV), nos ha sentado como una patada en el estómago. Y hemos decidido volver a casa.

Al fin y al cabo las Voll-Damm ("cerveza del pueblo" que diría mi buen amigo Manuel) que tenemos en la nevera nos resultan más satisfactorias... y más baratas.

A estas alturas, la intoxicación etílica no es exagerada, pero sí evidente. Mientras escuchamos algunas grabaciones antiguas de Pablo, mis vecinos de al lado empiezan a retozar. Es probable que en breve les oigamos follar, aunque intentemos con gran ahínco evitarlo. Curiosidades de la vida en un estudio.

Me cuesta teclear. He tropezado en el metro, al pisar accidentalmente la bufanda, y me he hecho bastante daño en la mano izquierda.

En el ordenador de Pablo suena Shakira, una cantante que adoro... salvo cuando insiste en cantar... o tan siquiera hablar. Es una historia para contar otro día.

Lo dejaremos por hoy.


Fin de la transmisión.

martes, 6 de diciembre de 2011

6 de diciembre de 2011

Madrid. 0:54h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 6 de diciembre de 2011

Lo más destacable de hoy ha sido ir a cortarme el pelo. Resulta irónico que a medida que me estoy quedando calvo tengo que ir más a menudo al peluquero, por aquello de igualar. Echo de menos los tiempos en que iba un par de veces al año, como mucho, y uno de mis apodos era Jesucristo. No sé si por el cabello por los hombros, la barba mal recortada, o las visiones...

Es evidente que soy un hombre que no existe, en un mundo lleno de peligros. Sólo me falta el coche... la altura... la belleza... el dinero... el saber estar... las mujeres... el horterismo...


Vivo tiempos de abandono. Hoy no pude resistir la tentación de reescuchar al Jacques Brel del 59. Su canción más famosa es una rendición incondicional al amor, casi enfermizo, por una mujer a la que se somete voluntariamente, pues no cree, ni quiere, poder conseguir a nadie mejor.
Más allá del mensaje, cuestionable o no, su voz me ha remitido a no sesudas reflexiones sobre si el miedo al abandono se ha de ceñir únicamente a ese mal llamado Amor, más cerca de la necesidad y de la dependencia que del bonito sentimiento que se presupone (si es correspondido, por descontado).

Siempre pensé, y lo sigo haciendo, que el mayor abandono que puede haber, es el que podemos llegar a ejecutar hacia nosotros mismos. Ya sea a causa de una persona, amigo/a o pareja, por enfermedad mental, o por simple desinterés, caer en nuestro propio abandono, físico, intelectual, sentimental (entendiéndolo como amor a nosotros mismos) o emocional (hastío) nos lleva, irremediablemente, hacia el desastre.

Vivo tiempos de abandono, no porque me sienta abandonado por nada ni nadie, sino porque soy incapaz de encontrar una motivación hacia mi propia persona.

Cuando oyes a la gente hablar a la ligera de "tocar fondo", pienso, de manera casi inmediata, que no tienen ni puñetera idea de lo que hablan. No porque haya tocado fondo alguna vez, aunque he tenido en ocasiones la sensación de estar muy cerca; sino porque me da la sensación de que su incapacidad de empatía (generalizada, que por algo somos seres humanos) engrandece su prisma de la cosas, en detrimento de la Realidad... y les hace caer en el más amplio de los ridículos.


En estos últimos días ronda por mi mente, ocasionalmente, abandonar Madrid. Vivo en una constante necesidad de nomadismo. No es necesario recorrer grandes distancias, pero sí se me es muy necesario estar en movimiento constante. Desde que abandoné el nido, allá por el 2000 he vivido en 13 sitios distintos.
Desconozco a qué es debido esta necesidad de cambio. Supongo que me aburro fácilmente...

Es probable que el próximo destino, más que probable en pocos meses, me lleve de nuevo al extranjero. Quien sabe...
Tendré que ir pensando en cerrar los cabos sueltos de Barcelona, Madrid, Ciudad Real y Londres...


Mi hermana se aburre y me está hablando de cine por Facebook. Lástima, hoy que me había dado por pensar un poco esquivando el dolor... Será mejor dejarlo por hoy.


Fin de la transmisión.

lunes, 5 de diciembre de 2011

5 de diciembre de 2011

Madrid. 0:24h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 5 de diciembre de 2011

Hoy el día ha hecho honor al título del blog.
Aún llevo puesto el pijama.

He dejado pasar las horas sin hacer nada mencionable. A ratos viendo la Davis, a ratos escuchando a Pablo tocar, a ratos enviando algunos CV por internet, a ratos escuchando a las palomas que tienen el nido junto a mi ventana... y que tanto cariño les cogí cuando trabajaba de noche y sus arrullos no me dejaban dormir.

Hubiese sido un buen día para reflexionar un poco y establecer algunas directrices para decidir qué hacer a partir de ahora. Se acreca el final del año y llega el momento de inagurar los propósitos para el nuevo año.

Pero pensar, duele. Y hoy no había alcohol en casa.


Fin de la transmisión

domingo, 4 de diciembre de 2011

4 de diciembre de 2011

Madrid. 0:15h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 4 de diciembre de 2011


Vuelve a coincidir la hora. Mera casualidad. Puedo prometer y prometo.


Pablo ya está durmiendo. La botella de Rioja crianza que se ha apretado entre pecho y espalda ha hecho su efecto. En mí, alcohólico por vocación, no tardará. Los petit suisse que me estoy comiendo ralentizan un poco el efecto.


Hoy ha sido un día muy cultural. Dos horas y media de cola para ver el Congreso por dentro. Tiempo suficiente para comprar un par de cupones de la ONCE. Me ha tocado el reintegro de hoy sábado. Mañana me forro y dejo de escrbir chorradas, para dedicarme a algo más productivo. Estilo George Best.

Hemos tenido que esquivar una cámara de Telemadrid y varios ciudadanos confundidos, que se ven incapaces de aceptar que alguien pueda gobernarnos peor que el PSOE de estos últimos cuatro años. La ilusión es una fuerza tan poderosa como la esperanza.

El Congreso es realmente bonito. Ostentoso, pero bonito. No hemos sido capaces de ver los célebres agujeros del hemiciclo, ya que Pablo y un servidor no vamos sobrados de vista, pero ha sido divertido ver el sillón donde se sentará el futuro presidente. No nos han dejado escupir encima. Los ujieres no tienen sentido del humor.

Los lavabos están limpísimos.


Tras comernos un kebab en Atocha, visita obligada al museo Reina Sofía. Hoy era gratis a partir de las 14:30h.
El arte, definitivamente, es algo subjetivo.

Hemos visto verdaderas estúpideces y banalidades, envueltas en un halo de presunta capacidad de sus autores. Dos de cada tres "creaciones" eran absurdos intentos de lograr notoriedad.

Sin embargo, cuando hemos llegado a la sala 206, de la segunda planta, los huevos se nos han caído al suelo. El Gernika de Picasso me ha apretado una sarta de uno-dos, alternando crochets y directos sin ninguna piedad.
Pocas pinturas pueden plasmar de forma tan enfermiza y lúcida todo ese hatillo de sentimientos y sensaciones, sinsabores que logró el gran Pablo.

No tengo gran sensibilidad artística. Es evidente. Pero siempre hay algo que despierta ese pájaro azul del que hablaba Bukowski. Las Meninas de Velázquez, El grito de Munch, El Coloso de Goya (o Julià, para algunos), Los obreros del Rockefeller Center, Sharbat Gula de McCurry, Muerte de un miliciano de Capa...




Al salir del Reina Sofía, necesitábamos de forma más o menos urgente un café económico y un asiento cómodo. El desconocimiento de la zona nos ha negado ambos. Más de cuatro euros por dos cafés y unos taburetes donde a King Kong le colgarían las piernas.




Tras el lógico enfado, hemos decidido resarcirnos comprando un buen vino. La cosa se nos ha ido de las manos y la tarjeta ha empezado a temblar. Bienaventurada la indemnización por despido.

Casa. Gnocchi con salsa cuatro quesos. Rioja crianza. Barça 5 levante 0. Algo de Facebook. Janis Joplin. Juntar palabras de forma más o menos inconexa...

Fin de la transmisión.

sábado, 3 de diciembre de 2011

3 de diciembre de 2011

Madrid. 0:15h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 3 de diciembre de 2011


Esta mañana he tenido una conversación vía chat (esa tecnología cargada por Satanás) con Juan Ángel, un gran amigo. Uno de los pocos por los que me vería envuelto en un lío de forma consciente.



Hablando de nuestras cosas, me ha animado a escribir un blog explicando lo que se me ocurriera, tentando a la suerte de la Red, por si alguien lo veía y se interesaba en mi "estilo" (sic).




Como se puede comprobar es, reafirmo, un gran amigo, y lo demuestra con grandes dosis de sobrevaloración.




Y, ahora que me ha despertado un inquieto pensar, como medida para coger el sueño, allá vamos.







Empecemos por el título del blog. Es evidente. estoy, como 4.420.xxx personas en esta nuestra gran nación (donde se pone el Sol con demasiada premura últimamente), desempleado. Y, por tanto, relativamente preocupado (pues las gentes de bien me sufragarán mi existencia al menos durante los próximos seis meses, gracias a su altruismo y la solidaridad impuesta por nuestro Estado del "Bien"estar) y aburrido a partes más o menos iguales.




Aunque, si he de ser sincero, me considero un vago sin necesidad de esforzarme. Me sale de una manera innata y natural, lo que considero un gran don, lamentablemente no reconocido en una sociedad donde se premia el esfuerzo (de hacer ricos a unos, autoexplotándote conscientemente). Siempre he sentido una mezcolanza de admiración y verdadera pena por aquellas personas que aman su trabajo. Su vida debe ser la ostia. Su sentido común no está en la misma onda.

Como cantaba La Polla Records allá por los 80's "y encima con cachondeos de amor al trabajo".

En dos semanas cumpliré 32 años. Con esta edad se presupone cierta madurez y encauzamiento de tu ciclo vital (llamada también, erróneamente, existencia). De momento me adscribo a la suposición. Un año de estos me comprometo a apoyar el hecho consumado.

Me vine a Madrid gracias a una esperpéntica oferta de trabajo, escapando de una ruptura sentimental con una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Me aguantó 3 años, suficiente para ganarse una muerte digna y feliz... dentro de muchos años de existencia digna y muy, muy feliz.

Un año después, la empresa ha hecho recortes (la crisis lo justifica todo. Mola) y me veo en una ciudad aún extraña, y con mucho tiempo libre. Todo un reto, fácil de superar. Pero soy taaaaan vago...

Por suerte, o por desgracia, aún está por determinar, tengo de okupa desde hace unos días a Pablo, un amiguete argentino, al que conocí hace algunos años en el marco de una empresa legal, dedicada a actividades ilegales. Al igual que yo, pero por motivos puramente alimenticios, ha dado el salto en Puente Aéreo (mediante autobús) y le tengo de grata compañía hasta que encuentre un sitio donde hacer caber sus cachivaches musicales. Putos estrellados del rock...

Se juntaron en mi casa Pablo y Laura, una buena amiga de Barcelona, que estaba de nuevo de visita en Madrid y en mi casa se ahorra un dinerillo (que se gasta en invitarme al teatro, a beber y a cenar), a la que conocí hace más de cuatro años, y que me ha obsequiado demasiado a menudo con etílicas llamadas de madrugada contándome sus ligues y/o desgracias amorosas. Borja Cobeaga está pensando en tramitar mi adopción.

Las risas del sábado con Pablo no tuvieron precio. Descubrimos un local en la C/ Hortaleza, regentado por un gallego simpático y servicial, al que dejamos sin botellines ni tapas. Cuatro horas y media dan para muchos recuerdos y anécdotas, amén de los "te quiero tío". Sólo falló la derrota del Barça.
Laura se nos unió un poco más tarde, pues había quedado con un amigo y un ex-ligue, pero el ex no respondió como se esperaba y de vuelta a casa, ya sin Pablo (alojado temporalmente en un albergue), volví a ponerme la camiseta de pagafantas. El que nace gilipollas...

El domingo, tras una mañana tensa (mi estudio sólo mide 20m2) el ambiente se relajó con la llegada de Pablo. Tras dejar sin botellines el bar de abajo, recurrimos a esos grandes sostenedores de nuestra comunidad para comprar todas las cervezas que les quedaban. Cada vez me gusta más China.
A Pablo y a mí nos costó subir las cuatro bolsas, pero fuimos aligerando peso por el camino. Nueve pisos dan un margen.

Los cabrones me hicieron servir de tapero. Definitivamente soy gilipollas. Y mucho. Aunque el lomo adobado con queso me queda de vicio.

Las miradas de Laura y el consumo excesivo de alcohol precipitaron la marcha de Pablo. 20 m2 y una sola cama no dan para tanto.
Acompañarla al aeropuerto fue una cruel tortura. Vencí en nombre de todos los pringados de este mundo. Y me llevé unos minutos de verdadera gloria esperando el autobús. En ocasiones una caricia en las manos vale más que cualquier mamada.

Según Juan Ángel debía haberla llamado. Parece ser que es obligatorio, aunque siempre hemos estado meses sin hablar. Al final me he decidido hacerlo hoy, cinco días después (tras haberle enviado algún sms, pues con Pablo ya instalado conmigo, me he convertido yo en el okupa. Ya sabéis lo de gilipollas y tal...).
No me lo ha cogido, ni ha devuelto los sms o la llamada.

Me temo que he perdido una amiga. No se pasa de nerd a donjuán de un día para otro sin alguna que otra consecuencia.
Qué asco de incomunicación, ostia. Parece ser que cuando formas parte de una situación es más difícil que te hablen directamente de ella...

En fin...

Seguiremos infojobseando...
Mañana toca visita al Congreso. Jornada de pueras abiertas (ya son ganas de provocar). A ver si puedo echar algo de cal viva en el futuro asiento de Rajoy.


Fin de la transmisión.