viernes, 3 de febrero de 2012

3 de febrero de 2012

Rubí. 12:48h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 3 de febrero de 2012

Carretera y cabezadas han compuesto el grueso del día de hoy.
Y algo de frío en los instantes finales.

De nuevo el autobús, lleno de miserables, extranjeros, pesados, estudiantes, pobretones... y de aquellas personas que aúnan todas estas características en sí mismas.

A mi lado, un, deduzco por su acento, alemán. Callado. Ideal compañero de viaje, al que no le han molestado mis ocasionales ronquidos.
Un poco más adelante, a unas tres o cuatro filas de mi asiento, un capullo, pesado y nervioso. Cansino. Me ha hecho recordar cierta noticia que vi publicada una vez, no recuerdo dónde, en la que un pasajero de autobús fue decapitado con un machete por su compañero de asiento... con motivos más que justificados, parecía ser.

Salida de Madrid. Se me cierran los ojos. Estamos en Medinaceli.
Bajo a comprar agua. Es decir, sufro un nuevo atraco a mano armada.

Vuelta al ruedo. Estamos en Zaragoza.
Llamo a todas aquellas personas que debería haber llamado antes de salir de viaje. La primera, Marta, cuya voz se siente extraña. Javier, Luz, Joaquin, Laura, Alberto, Ángel, Juan Ángel, Manuel... Van pasando por mi teléfono, ya sea en directo o mediante buzón de voz.

Estamos en dirección al peaje de Martorell. Toca bajar a mear. Llamada de mi hermana y mi madre. estoy casi sin batería.
Gracias al Diablo.

Llegada a Barcelona. Joder qué frío.

Metro. Transbordo en Plaza Catalunya. Ferrocarril. Dirección Rubí.

Llegada sobre las 22:30h. Apesto. Somnoliento.
Mi hermana prepara algo de cena. Ataca el queso manchego que le he traido, igual que su compañera de piso. El casero, y compañero de piso también, parece un tipo bastante raro, aunque se muestra muy amable.

La cama se me antoja irresistible. Mañana visitaremos la ducha.


Fin de la transmisión

jueves, 2 de febrero de 2012

2 de febrero de 2012

Madrid. 09:34h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 2 de febrero de 2012

El Barça ha vuelto.
Si es que alguna vez se había ido...

Empate inmerecido en Mestalla, con penalty fallado por Messi incluido.
Cuándo cojones se va a dar cuenta el chaval de que no es el mejor lanzador del equipo...

Preparativos para el viaje. Se anuncian tormentas y nieve en el noreste.
Tengo un ojo clínico para elegir vacaciones.

Estoy a expensas de la caridad fraternal de mis amistades catalanas, para lograr un mínimo decente de borracheras.
Aprovecharé las resacas para buscar un trabajo diferente. Aunque sin abusar, evidentemente.

Barcelona, allá vamos.


Fin de la transmisión


miércoles, 1 de febrero de 2012

1 de febrero de 2012

Madrid. 10:01h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 1 de febrero de 2012

Entrevista de trabajo realmente atípica.
Muy cansado, con un ligero tic nervioso en el agujero derecho de la nariz.
Y, aún así, no parece haber ido demasiado mal.

El hecho de que el entrevistador no dejase de llamarme "tío", que fuese el jefe de turno de noche, y no un psicólogo industrial del tres al cuarto, que hayamos coincidido en bastantes aspectos relativos a la organización del trabajo, que algunas de mis respuestas le hayan sorprendido, hasta el punto de reconocer que nunca las había escuchado en nueve años haciendo selección... ha provocado que hayamos estado hablando casi una hora.
Quizá me he relajado más de lo que los preceptos de la perfecta entrevista marcan.
No debí haberle reconocido que no me gusta ningún trabajo, por el hecho de que siempre acaba convirtiéndose en una obligación...

En fin... mañana me confirmarán si me aceptan o me rechazan.

Más tarde. Conversación telefónica con Luz. Viajo a Barcelona pendiente de respuesta de la entrevista, que condiciona el tiempo de estancia, en un principio, concebida.
Se ha echado un nuevo novio, que, lógicamente, contribuye a aumentar las dificultades para vernos.
Efecto colateral de los fines de semana románticos... Ventajas de los idilios incipientes.

Si finalmente reduzco mi estancia de diez a cuatro días, muchas cervezas quedarán en el camino... o muchas personas se conocerán, conmigo como único nexo de unión.
Personas de obligado encuentro: Laura, Marta, Juan Ángel, Manuel, Alberto, Javier, Carmen...

Soy un pésimo Relaciones Públicas.

Pedro me puso en contacto con dos amigas suyas, españolas que han residido en Brasil.
Se ha pasado con los elogios, corriendo el innecesario riesgo de crear demasiadas expectativas.

Soy un experto en consecución de decepciones.

Joder, qué frase me ha salido. No lo estropeemos alargando la entrada.


Fin de la transmisión