Madrid. 0:24h. Diario de a bordo. Fecha estelar: 19 de diciembre de 2011
El Barça ganó. Como era de esperar. El repaso al Santos de Brasil ha sido antológico y el 0-4 se antoja corto.
Ha sido tan aplastante la superioridad que no he pegado ni una voz a partir de minuto 25 de partido.
Lamentablemente, por la tarde, el de baloncesto hizo el ridículo en Vitoria. Seguimos adoleciendo de base que anote y dirija a partes iguales. Marcelinho anota, pero le cuesta leer los partidos y aún no ha cogido bien los auomatismos. Sada es una bestia defendiendo, y lee mejor los partidos, pero no la mete ni en el aro de Saturno (ya sé, ya sé, no existe tal aro. Son gases circundantes que lo simulan por efecto óptico. Licencia literaria, no hay que ser tiquismiquis). Navarro lesionado desde principios del segundo cuarto.
He pillado un buen resfriado. Si es que lo había soltado alguna vez. Las borracheras inesperadas provocan sudores y de aquellos barros vendrán estos lodos...
Día vago, nuevamente. Sigo en pijama, aunque el resfriado me ha contenido. Mañana he de incorporarme al trabajo y es muy probable que nos echen a los leones, sin haber finalizado la formación. La improvisación siempre va un paso por delante de la profesionalidad.
Algo no muy cuestionable... sino fuese porque me afecta directamente... y me toca los cojones sobremanera. Si ya me provoca reticencia ponerme a trabajar, menos ganas tengo de hacerlo sin saber cómo hacer mi trabajo.
Mea culpa, por mi desinterés absoluto, pero eso no cambia nada.
Los asegurados confían en las gestiones realizadas por inútiles como un servidor. Criaturitas.
Marcos, un antiguo compañero de trabajo, ha contactado conmigo para informarme sobre una oferta de trabajo para la que le han contratado. Una empresa de apuestas online en Terrassa. Las condiciones son buenas, así como el sueldo. Entregará un CV en mi nombre.
Plantearse la vuelta a Catalunya...
Salí hace quince meses dejando cabos sueltos... a modo de huída.
Volver ahora es interesante. Al menos un tiempo prudencial, como paso previo al éxodo voluntario (sí, éxodo. Me tengo en gran estima y valgo por muchos. ¿Qué pasa?).
Haremos de marinero, por aquello de los nudos.
Ya va siendo hora.
Pablo no aguantaba mi sopor y se ha largado a una jam session. Mis queridos baldosines...
Noto cierta fiebre, por lo que vamos a sudarla, que mañana hay que estar relativamente fresco. Disimular hasta que aparezcan otras opciones.
Veremos a ver...
Fin de la transmisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario